Spike Jonze ha sido capaz de
filmar su obra maestra. Al menos hasta que la supere. “Her” es una reflexión
múltiple sobre la condición humana, las relaciones del mañana y la imparable
evolución tecnológica y su sed de alcanzar con mayores bocanadas un mayor
realismo, día tras día. Una cinta reveladora directa a la conmoción que no
alardea de su propuesta innovadora para recaer en la normalidad de lo cotidiano
y sorprender con la posibilidad de imaginar una relación entre un ser humano y
una Inteligencia Artificial, en un futuro donde los humanos adquieren un
comportamiento cuasi pautado y suscrito a la soledad, mientras que la máquina
flirtea con las emociones humanas. Un humano más cibernético que persona y una
máquina más humana que cibernética.
