Dividir un final en dos partes
siempre resulta un riesgo confesado y solo abocado a la paciencia del
espectador. Si además la suma resultante se obtiene por medio de seis entregas anteriores,
lo que queda es una mezcla entre indiferencia y expectativas, muchas
expectativas, para nada colmadas en esta cinta un tanto pretenciosa que pierde
el tiempo con miradas al horizonte sin adelantar nada de lo que se ubicará más
allá. Por lo demás, “Harry Potter and the Deathly Hallows part 1” es un
producto comercial eficaz pero a la vez engañoso, entretenido y apropiado para
los seguidores de la saga.
